Rabia (CIE-10 A82)

 

Descripción
Encefalomielitis Vírica aguda casi siempre mortal. El cuadro clínico comprende un periodo prodrómico que dura entre 2-7 días y se caracteriza por sensación de angustia, cefalalgia, fiebre, malestar general, anorexia, agitación irritabilidad, insomnio, depresión, dolor local en el sitio de la exposición. La enfermedad evoluciona hasta la aparición de parestesia o parálisis, con espasmo de los músculos de la deglución cuando intenta tragar, lo que provoca miedo al agua (hidrofobia), después delirio y convulsiones y coma.

Sin intervención medica la enfermedad suele durar de 2 a 10 días y a menudo la muerte sobreviene por parálisis respiratoria. En el perro se observan cambios de conducta, se esconde, no obedece al dueño, devora algunos objetos, cambio de ladridos, perdida del apetito, salivación excesiva y en la última fase sufre parálisis de la cual sobreviene la muerte.

Agente
El virus de la rabia, un rabdovirus del genero Lyssavirus.

Modo de transmisión
Por introducción del virus, a través de la saliva de animal rabioso, por mordeduras, lamedura o rasguño y por inhalación por aerosoles. Se ha descrito la transmisión de persona a persona por transplante de cornea.

Reservorio
Animales domésticos los caninos silvestres (perros principal reservorio y fuente de rabia humana); en los animales silvestres, el hurón, murciélagos, mangostas y otros mamíferos roedores y en algunos animales de interés económico como son: caprino, bobino, suinos y equinos..

Periodo de incubación.
Generalmente es de 2-8 semanas, en ocasiones puede ser 5 días o durar un año, según la magnitud de la herida, el sitio de la laceración en relación con la cantidad de nervios y la distancia del cerebro, la cantidad de virus introducido, la protección conferida por la ropa y otros factores.

Período de transmisibilidad o contagio
En perros y gatos, de 3-10 días antes de que comiencen los signos clínicos y durante todo el curso de la enfermedad. En los perros el curso clínico comprende un período de hasta 10 días.

Distribución
La rabia canina es endémica con epidemias cada 4 a 5 años. La existencia de focos de animales silvestres, principalmente en mangostas; la presencia por razones culturales, de una elevada población canina urbana, callejera y la alta concentración de población humana viviendo en condiciones de pobreza, en zonas marginales urbanas, explican esta condición de endemicidad. El 72% de los casos de rabia humana es a consecuencia de la exposición a perros rabiosos.

A partir de 1992 la incidencia de rabia canina se ha incrementado hasta alcanzar cifras de 5,0 x 100,000 perros estimados. El número de personas agredidas ascendió a cifras superiores a los 15 000 por año. En 1993 hubo 1 caso de rabia humana. El Distrito Nacional concentra más del 60% del total de personas agredidas. Desde el 91 al 95, se registran cada año más de 10 000 personas agredidas en la capital del país. Por lo tanto el país tiene un alto riesgo epidemiológico en relación a la rabia animal y humana.

Población Bajo Vigilancia
El sistema de vigilancia de rabia humana se desarrolla a nivel de la atención primaria de salud y comprende a toda la población del país.

Definiciones Operativos
- Caso sospechoso
Persona con mordedura, lamedura de mucosa, herida o rasguño, producida por animal potencialmente transmisor de la rabia (perro, gato, murciélago, mangosta o hurón, suino, bovino, equino, obicaprino, procedente de zona endémica de la rabia.

Además todo paciente con cuadro clínico de encefalitis de etiología no esclarecida.

- Caso Probable
Todo paciente con fiebre, agitación e inestabilidad que evoluciona presentando mayor compromiso del sistema nervioso central, como convulsiones signos meníngeos y alucinaciones, acompañado de hidrofobia por espasmos de los músculos de la deglución al intentar tragar. Puede estar claro o no el antecedente de exposición o accidente rábico.

- Caso confirmado
Caso probable a quien se le demuestra el virus a través estudios de laboratorio, ya sea por aislamiento viral, inmunofluorescencia o estudio histopatológico.

Objetivos del sistema de vigilancia.
- Evitar apariciones de casos de rabia en el hombre.
- Reducción de casos de rabia en los animales domésticos a nivel nacional y ausencia de casos en perros en las principales ciudades del país.
- Detectar brotes en áreas endémicas y nuevos casos de rabia animal en áreas libres de rabia.
- Determinar áreas de alto riesgo con fines de intervención.
- Racionalizar el uso de la vacuna y la inmunoglobulina.
- Identificacion de criterios para establecer estrategias de control de la mangosta o hurón.

Contexto del Sistema de Vigilancia
El Sistema de Vigilancia de la Rabia opera en el Centro Antirrábico organismo dependiente de la SESPAS, a los cuales les corresponde la implementación de las medidas de control (vacunas) a través del Programa Nacional de control de Rabia. En los aspectos relativos a la Vigilancia Epidemiológica la coordinación esta a cargo de la Dirección General de Epidemiología.


El Programa dispone de la vacuna antirrábica humana tipo Fuenzalida palacio; (cerebro de ratón lactante). Fue creada mediante reglamento #7297 del 29/12/61. Artículo 121 código de salud gaceta oficial #9200.

La Rabia pertenece al grupo de enfermedades en la cual el Sistema de Vigilancia persigue la captación temprana de los casos sospechosos y además proporciona información útil que orienta las acciones de control.

Documentos de referencia
- Manual de procedimiento para la vigilancia Epidemiológica y control de la rabia. Santo Domingo, República Dominicana 1994. 2da edición.

Sistema de Vigilancia
Subsistema de alerta temprana
- notificacion inmediata (ficha epi-comun).
- informe semanal número casos sospechosos (EPI-1).
Subsistema de Vigilancia especial
- investigación clínico-epidemiológica de cada uno de los casos y llenado de la ficha clínico-epidemiológica de caso.

Acciones técnicas en consecuencia
Individuales ante una mordedura
- el médico que recibe una persona que ha sufrido una mordedura deberá aplicar tratamiento local: lavado inmediato y cuidadoso de las heridas con agua y jabón. Aplicar alcohol, tintura o solución acuosa de yodo methiolate o compuesto de amonio cuaternario.
- la herida solo debe ser suturada por estética y en caso de sangramiento profuso.
- aplicación de suero antirrábico (ver Manual de Procedimientos para la Vigilancia Epidemiológica y Control de la Rabia).
- siempre debe aplicarse antitoxina (DPT o T.T) excepto si el paciente ha sido inmunizado previamente.
- vacunación antirrábica: En toda persona que haya tenido un accidente rábico, según las especificaciones del Manual de Procedimientos para la vigilancia Epidemiológica.
- localización y reconocimiento del animal mordedor, el cual debe ser llevado al Centro Antirrábico para ser observado por un plazo no menos de 10 días, o ser observado en su domicilio bajo estricto control.

Individuales ante un caso sospechoso con historia o no de mordedura
- notificación inmediata del caso.
- se debe manejar hospitalizado el caso en el nivel correspondiente, con aislamiento estricto.
- el epidemiólogo del centro de salud deberá completar investigación y llenar la ficha clínico-epidemiológica de caso de Rabia.
- no existen métodos para demostrar la infección durante el período de incubación, durante la fase neurológica es muy difícil demostrar la presencia del virus, solo se hace diagnóstico post-morten, en caso de fallecimiento, a través de aislamiento viral con inmunofluorescencia para la rabia; la muestra deberá ser tomada por el patólogo que lleva a cabo la necropsia.

- Posible captura y seguimiento del animal responsable.
- El perro agresor debe mantenerse aislado, después de 10 días si esta sano se devuelve al dueño, si muere se le corta la cabeza y se lleva a un laboratorio de rabia.

Comunitarios
- el servicio de epidemiología deberá llevar a cabo investigación de campo en las primeras 48 horas de la captación del caso; para búsqueda activa de animales enfermos o muertos; personas expuestas a accidentes rábicos, evaluación de cobertura de vacunación animal en la zona.
- educación sanitaria a la población sobre consulta oportuna ante cualquier accidente rábico.

Procesamiento y reporte de datos
- el personal de los servicios de epidemiología del centro de salud deberán luego de completar y remitir la ficha clínico-epidemiológica al nivel superior correspondiente, registrar ficha de caso en su libro de registro o en el computador en el Sistema de Información Epidemiológica (SIE) con fines de análisis.
- utilizar cartografías para registrar y analizar la distribución geográfica de los casos de mordedura y rabia animal
- registrar por semana y por mes epidemiológico el número de casos de mordedura, Rabia humana y animal de la provincia en la hoja de monitoreo gráfico, para dar seguimiento a la ocurrencia de casos semanales.
- utilizar la incidencia y prevalencia de casos semanales y mensuales por área geográfica y grupos de edad, comparando la información con la registrada en años previos para el mismo período.
- mensualmente los datos se consolidan y analizan en el formulario EPI-2.FOR, utilizando la información semanal de casos sospechosos registrados en el formulario EPI-1.FOR y los acasos probables y confirmados de las fichas clínico-epidemiológicas de investigacion de caso.

Indicadores operativos
- # de personas mordidas (accidente rábico).
- # de casos de rabia en animales confirmados por laboratorio.
- # de casos de rabia humana confirmados por laboratorio.
- % de vacunación post-exposición.
- % de accidentes rábicos manejados oportunamente.
- número de casos rábicos/investigación de campo realizada.
- % de casos probables fallecidos con estudio histopatológico realizado.
- Tasa de ataque secundario.
- número de casos caninos reportados.

Indicadores epidemiológicos
- incidencia de casos de rabia humana y animal por grupos de edad, sexo y área geográfica.
- incidencia y prevalencia de casos según semana, mes y año epidemiológicos.
- Tasa de ataque en personas vacunadas y no vacunadas con vacuna antirrábica.

- # de casos de rabia animal, según especie y área geográfica.